Capital del municipio de igual nombre, Mazcuerras se localiza en la zona occidental del término municipal junto al arroyo Pulero (afluente del río Saja), en una llanura aluvial con fértiles suelos.

En cuanto a su historia, Mazcuerras, antigua Malacoria está en el camino de la Ruta de los Foramontanos, antiguos pobladores de Castilla en la época de la Reconquista.

El pueblo también es conocido como “Luzmela”, nombre que adquiere por ser el escenario de la novela “La niña Luzmela”, una de las obras más importantes de la escritora Concha Espina, que vivió en este pueblo y cuya casa visitaremos en nuestro recorrido.

Nombrado pueblo de Cantabria 2008 por sus valores históricos, culturales y ambientales que conoceremos y disfrutaremos en el recorrido que ahora comenzamos.

  Iglesia de San Martín

Situada en lo alto de una loma, dominando la mies del río Saja, encontramos la iglesia de San Martín. El templo es de finales del siglo XVII. Tiene planta de cruz latina con dos capillas laterales y una torre a sus pies. Su entrada es por la fachada Sur a través de una portalada clasicista. El patrimonio mueble (retablos, figuras…) fue destruido en la Guerra Civil. El lugar que ocupaba el retablo mayor fue decorado con un fresco de la pintora santanderina María Mazarrasa. A modo de curiosidad, destacamos un reloj de sol en uno de los contrafuertes junto al soportal.

  Casa Palacio Gutiérrez de Mier

Palacio barroco del siglo XVIII. El edificio es bastante sobrio; se accede por una portalada que cierra el patio y la finca, tipo de cerramiento habitual en varias casas de Mazcuerras. El edificio está orientado al sur, para aprovechar mejor las horas de luz solar y su calor. La fachada principal está construida en piedra de sillería En el primer piso encontramos tres balcones volados, en lugar de la típica balconada o solana de la casa montañesa, y el escudo con las armas familiares. Esta casa fue fundada por don Juan de Hoyos, hombre de armas de Carlos V.

  Humilladero

Pequeña edificación que se ubica en el borde de los caminos con alguna imagen de piedra o madera en su interior. Su misión era acoger al caminante, sus oraciones y sus limosnas.

 

Sabías que…

Los humilladeros, también conocidos como “Santucos”, eran pequeños edificios que se situaban a las entradas o salidas de los pueblos indicando el camino. Actualmente tienen un sentido religioso, aunque sus orígenes habría que buscarlos en la época clásica, en Grecia donde se usaban piedras marcajes en el camino que se denominaban herma, en honor al dios Hermes, deidad de las fronteras.

Es así como esa antigua tradición, la de ir dejando una piedra en el camino (que actualmente se hace en senderismo con las “apachetas”), una vez concluido el recorrido se va extendiendo por todo el dominio del Imperio Romano, llegando hasta la parte más occidental, que formaban lo que hoy conocemos como España y Portugal, sitios en los que, mezclados con tradiciones Celtas, en la parte norte de la península, van formando una serie de ideas en torno a la necesidad de buscar una protección divina al ir recorriendo los caminos. Vendrá luego la difusión del catolicismo y con ello todos los ritos paganos serán transformados en el culto a la cruz.

 

  Arado Brabant y Casa Gótica

Arado Brabant. Continuamos un poco más en el recorrido, a la derecha del ayuntamiento, en una pequeña plazoleta, podemos ver un antiguo arado. Se trata de un arado “Brabant” de reja, un tipo de arado que a principios de siglo XX era muy usado en Francia y en Bélgica mientras que en España no se utilizaba. De hecho el nombre de BRABANT viene de una provincia de Bélgica que lleva su mismo nombre. Un alavés, Segundo de Aranzabal toma la idea de este tipo de arado con reja para fabricarlo en su empresa. Este tipo de arado tenía una pieza que hacía el surco en la tierra, como timón y la reja vertedera echaba la tierra a un lado. El problema surge a la hora de fabricar su armazón (llamado “áncora”). Éste era de una sola pieza y por lo tanto muy difícil de forjarla en España por la falta de medios técnicos. La solución fue cambiar el hierro forjado por hierro fundido, más económico y ligero a la vez que permitía que se adaptase mejor a los duros terrenos españoles. La empresa de Aranzábal se unió con otra empresa para mejorar la fabricación de arados, Ajuria. Así pasó a llamarse Compañía Ajuria y Aranzábal, S.A. 4.

Casa Gótica. Aquí encontramos una casa del siglo XV con gran valor histórico ya que se conservan pocos ejemplos de arquitectura civil gótica en Cantabria. Responde al tipo de casa llana, denominada así las viviendas de una sola planta, tan comunes hasta el siglo XVI. Tiene amplio soportal y un gran arco apuntado de entrada formado por buenas piedras de sillería. El resto de la pared es sillarejo, piedras talladas al igual que el sillar pero de menor tamaño, y mampostería. En la fachada principal vemos el elemento más singular: dos ventanas geminadas con arcos conopiales. En la actualidad se le da uso como sala de exposiciones.

  Casona montañesa (s. XVIII)

Típica casona montañesa del siglo XVIII. Estas casas suelen tener orientación Sur-Sureste como es el caso de ésta. Tiene los típicos elementos que nos permiten identificar a la casona: piedra de sillería usada en los arcos, esquinales y huecos de puertas y ventanas, para el resto se usa la mampostería; arcos de medio punto que dan paso al soportal o zaguán. A un lado el cuarto del peregrino o cuarto lateral con un ventanuco que permite iluminar y ventilar la estancia. En la primera planta, la balconada con tres tramos que en sus orígenes fue secadero de productos de la huerta como el maíz y las alubias (ver más información en  Arquitectura Rural).

  Casona de Ribero (s. XVIII)

Este edificio es un poco más complicado de ver porque tiene un gran muro que cierra la finca. Es de planta rectangular con dos alturas que posee una fachada principal de grandes sillares. Destaca una solana dividida en seis tramos y en cada tramo tiene un hueco para iluminar el interior. El número de tramos nos indica el gran tamaño de la casa.

Desde el exterior podemos ver el escudo del linaje de Ribero. En él se observa la figura de un soldado de pie con casco emplumado y dos lanzas, entre dos torres y palmeras; y debajo la inscripción del linaje. Se encuentra orlado con tallas de castillos, flores, sogueado y un arco con un busto o ángel.

Continuando el paseo, llegamos a a la plaza de la Castañera, en la que podemos encontrar una de las esculturas del autor local José Antonio Andrés Vera.

  Viveros Escalante y Casa de Rivero-Gutiérrez (s. XVIII)

Viveros Escalante. Junto a la plaza de la Castañera se localiza la finca de los Viveros Escalante. Con más de un siglo de antigüedad y 20 hectáreas de superficie repartidas a lo largo del pueblo, estos históricos viveros son referencia a nivel nacional dentro del mundo del cultivo de árboles y plantas.

Mazcuerras cuenta con una gran tradición en el cultivo de las flores. Variedad de plantas, árboles y flores adornan los espacios públicos y las fachadas de sus edificios. Es por ello, que esta localidad también sea conocida como “el pueblo de las flores”.

Recogemos un párrafo de la escritora Josefína Aldecoa de su libro “En la distancia”: “El río Saja a sus pies, la montaña a su espalda. Praderas, árboles y plantas en las huertas, flores en las ventanas de las casas montañesas. Tranquilidad. Paz. El tiempo parecía haberse detenido en aquel lugar amable y acogedor“.

Casa de Rivero-Gutiérrez (s. XVIII). Típica casona de planta rectangular, dos alturas y fachada principal de sillería al igual que los contrafuertes. A la finca se accede a través de una portalada con remate en cruz central y bolas herrerianas en los laterales. En el piso inferior destaca un gran arco de medio punto que da paso al zaguán. En el primer piso tenemos una solana de cuatro tramos sostenida por cinco sencillos mensulones y balaustrada de madera. En la pared lateral aparece un escudo con las armas de Rivero y las armas de Gutiérrez.

  Bolera

Llegamos a una de las zonas más concurridas en las tardes de verano: la bolera.

Los bolos es el deporte rural más practicado en Cantabria. Mazcuerras cuenta con Peña Bolística y una gran afición. Hay varias modalidades de juego: Bolo Pasiego, Pasabolo… aquí se juega en concreto el Bolo Palma.

 

BOLO PALMA

Bolo palma

Los ELEMENTOS PRINCIPALES son:

La bolera, las dimensiones suelen depender de la categoría de la Peña. Tiene tres partes:

  • El tiro, es la primera zona de la bolera. Es una superficie alargada de cemento donde hay varios pivotes que tienen una separación de 1 metro entre cada uno.
  • La caja, segunda zona de la bolera, situada en el medio de la misma, es el lugar donde se “arman” los 9 bolos.
  • El birle, es la tercera parte de la bolera. En el birle no hay ningún elemento, es una zona libre para hacer la segunda ronda de tirada de bolas una vez que se lanzan desde el tiro.

Los bolos, se usa madera de avellano o abedul y son un total de 9. Tienen una base de metal que permite armarlos con facilidad en las bases de la caja. Se conoce con el nombre de argolla.

El emboque, es como un bolo de pequeño tamaño que se coloca a uno de los lados de la caja. Sólo se usa cuando se realiza el lanzamiento desde el tiro y tiene mayor puntuación.

Las bolas, son esféricas y de madera de encina. El diámetro va entre 12cm a 18cm. En su interior pueden llevar un peso metálico para regular su peso.

DESARROLLO DEL JUEGO:

Se juega por equipos. En primer lugar se hace un lanzamiento desde el tiro y la puntuación dependerá si es juego libre o juego competición. Una vez que se lanzan las bolas, éstas quedan en el birle, lugar desde el cual se hace el segundo lanzamiento.

 

  Casa de Concha Espina (año 1828)

Junto a la bolera se encuentra un ejemplo de típica casa rural tradicional de principios de siglo XIX. Tiene planta rectangular, dos alturas y tejado a dos aguas sobre el que sobresalen dos casetones que dan amplitud y comodidad al desván. Era una única casa que ha dado lugar a dos viviendas con el paso de los años.

Fue en esta casa donde vivió gran parte de su vida la escritora Concha Espina. Escribió en ella parte de su obra “La niña de Luzmela”, inspirada en Mazcuerras y comarca. Como detalle anecdótico, destacar la gran glicinia que cubre los dos inmuebles, plantada por Concha Espina el día de su boda en 1893.

En este edificio también vivió el guitarrista Regino Sainz de la Maza (casado con Josefina la única hija de la escritora). En el estudio abuhardillado fue donde practicó, compuso música y dio clases magistrales de guitarra. En una de las paredes de la biblioteca tenemos una escultura donde aparecen unas manos y una guitarra como homenaje al guitarrista.

Frente a ellas aparece otra de las esculturas de José Antonio Andrés Vera.

 

  Escultura a Concha Espina

Un poco más adelante, junto a la ermita de San Roque, se encuentra la escultura de la escritora Concha Espina. La obra fue realizada por el bisnieto de Concha Espina, el escultor Iñigo Muguerza. En ella representa a la escritora en sus últimos años, ya ciega. Está sentada escribiendo en unas falsillas (hojas con rayas muy marcadas), acompañada de unas palomas y dos tipos de hoja: una de laurel símbolo del éxito y una de roble, que simboliza el costumbrismo, género literario que cultivó la escritora durante su vida.

  Palacio de Las Magnolias (año 1882)

Frente a la plaza y la escultura de Concha Espina encontramos el Palacio de las Magnolias. Es un palacio característico de la arquitectura ecléctica del siglo XIX; debe su nombre a las numerosas especies de magnolio que inundan la finca donde se ubica.

Perteneció a D. Pedro Fernández Campa, indiano que llegó a ser diputado provincial. Para la inauguración se eligió concretamente el día 29 de junio, día de San Pedro y santoral de su morador, del año 1882, (como figura en las rejas del exterior). Este evento reunió a periodistas, políticos, amigos y personalidades como el gobernador D. Fernando Fragoso.

Don Pedro estaba en el círculo de amistades del Marques de Comillas, Antonio López. Aprovechando esa relación, en agosto de ese mismo año recibe la visita del rey Alfonso XII que estaba veraneando en la Casa del Ocejo en Comillas, invitado por el Marqués; un mes más tarde visitan Las Magnolias Isabel II y las infantas Doña Eulalia y Doña Paz. Para esta última visita, se prepara una salida al Pico Ladreo. Como el ascenso es elevado, se prepararon a lo largo del camino zonas en las que pudiesen descansar tan ilustres invitados. En la cima se colocó un pabellón con un observatorio puesto que las vistas son impresionantes. Desafortunadamente, ese día hubo mal tiempo y quedó aplazada la excursión.

El director de la obra fue Germán Del Río Iturralde. El edificio es de planta rectangular, con dos cuerpos laterales al Este y al Oeste, que le da volumen al edificio. Las fachadas son esbeltas de sillería. La altura del edificio se divide en dos pisos, y la coronación se efectúa por medio de una gran cornisa con decoración de rosetas o flores.

En la fachada principal destacan dos cuerpos, el muro principal y adosado a éste, un cuerpo pentagonal que sobresale y en cuya base destaca la escalinata, adornada con jarrones y leones de piedra artificial. Desde aquí se alzan unas esbeltas columnas de hierro fundido o colado que sirven de arranque a unos arcos elevados, y sobre los que aparece un espacioso y severo mirador coronado por un balcón.

El cuerpo central esta coronado por un frontis donde se muestra, a modo de escudo, las iniciales del dueño de la finca. Estas mismas iniciales se repiten en las portillas de entrada, al igual que el año de su inauguración 1882. A destacar como curiosidad en esta portalada, un par de águilas que hacen de tope de la portilla.

Aquí vivió Josefina Aldecoa, escritora nacida en La Robla (León) y que falleció en 2011 en esta misma casa.

  Hilera de casas llanas

Conjunto de casas llanas medievales del siglo XVI, alineadas y adosadas mediante el sistema habitual de compartir el muro medianil. Esta técnica facilita la agregación de parcelas, la unión de casas de la misma familia y el ahorro económico, formando así una pequeña corralada aislada de los vientos.

La evolución de estas casas ha permitido alzar alguna de ellas convirtiéndolas en casas de dos plantas en la parte delantera y sólo una en la parte posterior, como se puede observar en la primera vivienda de la derecha de la hilera. Del conjunto destacan las dos viviendas laterales pues presentan características originales, como el arco de medio punto de la puerta de entrada.

  Casa con capilla

Casa alta con bajo y dos pisos, construidos los dos inferiores en el siglo XVIII.

Fachada principal a modo de torre de muros de sillería, con dos solanas de un solo tramo en el primer y segundo piso, limitadas por fuertes cortavientos también de sillería. Cabe destacar la prominente ménsula derecha en el cortavientos.

La parte baja del edificio marcada por la puerta de entrada adintelada y con inscripción. En el muro lateral observamos el símbolo de la cruz y otra inscripción sobre una ventana; esto hace referencia a la existencia de una capilla en el interior del inmueble y a la que se accede por otra puerta.

  Molino (s. XVIII)

Desde la Edad Media los molinos funcionaban en Cantabria, pero es en el siglo XVIII cuando comienza a crecer su número. La razón es el maíz; llega de América y encuentra una tierra excelente en nuestra región. Para moler su grano, hacían falta molinos. Podemos situar la antigüedad del conjunto industrial calcera-molino anterior a 1750, según datos del Catastro de Marqués de la Ensenada. Mediante un canal, se desviaba el agua del río Saja, desde Santa Lucía hasta Villanueva de la Peña, dando servicio esta agua a varios molinos a su paso entre ellos este de Mazcuerras. Eran molinos de propiedad de los concejos y explotados por particulares en régimen de concesión.

Este molino se encuentra construido encima del canal, es un edificio de piedra con tres plantas y sótano, tres piedra de moler, un conjunto hidráulico que consta de canal, presas, calceras, y maquinaria de moler.

  Parque “El Bosque”

Nos encontramos en un espacio de excepcional valor medioambiental, en el margen derecho del río Saja, que recibe a lo largo de este paraje las aguas del arroyo Pulero.

En el entorno del parque existen hábitats de gran valor ambiental, como el caso de las alisedas pantanosas que contienen gran diversidad de especies de cárices y helechos. Además existe un área de recreo que cuenta con mesas, barbacoas y parque infantil.

 

Para finalizar el recorrido os dejamos un vídeo – reportaje sobre las actividades desarrolladas por la asociación cultural Aselart durante el verano de 2016: fotografías antiguas, esculturas y música al aire libre, intervenciones paisajísticas “LandArt”, exposiciones en la Casa Gótica…

 

Mazcuerras 2o16 de Armando.C — Kinoimage.