Bárcena Mayor
Enclavado en el corazón del Parque Natural Saja Besaya, nos ofrece junto con su arquitectura popular montañesa un visita donde retroceder en el tiempo y en el espacio.
Enclavado en el corazón del Parque Natural Saja Besaya, nos ofrece junto con su arquitectura popular montañesa un visita donde retroceder en el tiempo y en el espacio.
Nombrado «Pueblo de Cantabria 2023» Barcenillas constituye uno de los conjuntos de arquitectura rural más representativos de Cantabria.
Carmona es conocida como “La flor de los Albarqueros”, artesanos que trabajaban la madera haciendo albarcas. Declarado Conjunto Histórico Artístico, sus calles, casonas y su Palacio bien merecen su visita.
Desde casas llanas medievales hasta casonas y palacios barrocos, un claro ejemplo para comprender la evolución de la aldea tradicional cántabra.
Ibio debe mucha de su entidad a los viejos vínculos señoriales con un Camino Real que se ve reflejado en un interesante patrimonio arquitectónico.
Lamiña es uno de los asentamientos de población más antiguos del valle del Saja, y constituye por su localización, una atalaya dominante sobre éste.
Nombrado «Pueblo de Cantabria 2008» Mazcuerras nos descubre a través de este recorrido sus valores históricos, culturales y ambientales.
Riaño de Ibio es un pequeño rincón en el que su palacio y su ermita constituyen la esencia de un pasado y un presente, de su patrimonio y de su identidad.
Ruente quiere decir “fuente”, de ahí viene su nombre, y junto a ella, cruzada por un puente medieval que facilitaba el tránsito en el Camino Real, ha forjado su historia.
Destaca por su arquitectura montañesa tradicional y su ubicación privilegiada al pie de la Sierra de Ibio de la que copia su nombre.
Asentado a pie de monte, Ucieda es la primera referencia para quien accede al Valle de Cabuérniga o para quien pretende admirar las entrañas del Parque Natural Saja-Besaya.
El patrimonio construido en torno a sus barrios junto a la mies, el monte y los bosques, refleja una forma de vida en perfecta simbiosis con la naturaleza.
Con su puente sobre el Saja, un lugar de paso, vinculado a antiguos caminos históricos que articulaban la comunicación entre la costa y el interior de Cantabria.