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Bárcena Mayor, con poco más de 80 habitantes, se enclava en el corazón del Parque Natural Saja-Besaya, junto al río Argoza. Declarado Conjunto Histórico-Artístico en 1979 e integrante de la Asociación de los Pueblos Más Bonitos de España, este enclave es uno de los mejores ejemplos de arquitectura popular montañesa y un lugar donde el visitante puede retroceder en el tiempo. El propio nombre de Bárcena, de origen antiguo, significa “lugar llano cerca del río”, reflejando la esencia de este rincón único de Cantabria.

El pueblo se organiza en un único barrio formado por dos calles principales: al norte, La Calleja; al sur, La Larga, unidas por corrales y callejones. Sus casas, mayoritariamente de los siglos XVII y XVIII, muestran la evolución de la vivienda tradicional cántabra: casonas con arcos de medio punto y soportal, solanas en esquina, casas con casetón, hileras orientadas al sureste y bellos trabajos en madera en vigas y balconadas.

Un paseo desde el aparcamiento permite descubrir detalles únicos de un sitio diferente: la antigua escuela, la Casa Rectoral, la plaza de Santiago, un reloj de sol, una casa pasadizo, la iglesia y el lavadero, además de curiosidades como una singular piedra fregadera.

 

ITINERARIO

Casa del Callejón

Junto a la entrada del pueblo, en una estrecha calleja, encontramos este tipo de casa propio de la arquitectura popular montañesa. Una viga de gran porte y otras menores perpendiculares a la misma forman un entramado que constituye el techo del amplio soportal. Los muros sobresalen para proteger la solana, presentando uno de ellos una singular doble ménsula. Debido al deterioro del edificio, se puede observar el fondo de la solana, compuesto por un entramado de madera que ha perdido prácticamente todo el revoco.

Antigua escuela

Situada en la calle La Calleja, encontramos esta atípica construcción tanto por su volumetría como por los elementos constructivos que la caracterizan; acceso lateral, galería en lugar de solana, zócalo cerrado en lugar de soportal y cubierta a tres aguas. Esta morfología se debe a las distintas reformas realizadas con motivo de los cambios de uso de la misma, pasando de establo a escuela -la cual cesó en 1977- y, en la actualidad, a tienda de artesanía. En este escenario fue rodada la película “Los días de pasado” del director cántabro Mario Camus donde actuaban Marisol y Antonio Gades.

 Casas gemelas

Típica casa montañesa que pertenece a una hilera situada al principio de la calle de La Franca. Aunque encontramos un solo edificio se trata de dos viviendas que comparten soportal y solana, algo habitual cuando a los propietarios les unía una relación de parentesco. En el soportal los huecos se abren simétricamente; en el centro, dos puertas compartiendo dintel dan acceso a las cuadras, en los extremos, las escaleras dan acceso a la vivienda situada en la primera planta, donde nos encontramos una solana sin decoración.

 Casa rectoral

Esta casona del siglo XVIII es uno de los mejores ejemplos de casona montañesa en Bárcena Mayor. Realizada en piedra de sillería de gran calidad, nos indica un buen poder adquisitivo, lo que también se refleja en la arquería del soportal o en la decoración, tanto en la piedra como en la madera.

En la planta baja encontramos dos arcos de medio punto que dan paso a un zaguán o soportal. Las dovelas centrales de estos arcos tienen una pequeña ménsula, y los muros cortafuegos también cuentan con ménsulas decoradas con cabezas de niños mordiendo tallos vegetales. El muro lateral presenta un curioso reloj de sol.

En la primera planta, el balcón o solana corrida nos muestra sobre el dintel de la puerta un escudo con símbolos religiosos: cáliz en el centro, llaves de San Pedro a la izquierda y unas vinajeras a la derecha, decoración que nos recuerda que es una casa rectoral.

 Hilera de La Franca

Es una de las calles más fotografiadas de Bárcena Mayor y marca el límite entre la mies, zona de cultivo, y el casco urbano. Orientada al sureste, presenta la típica construcción en hilera de las aldeas montañesas: viviendas adosadas que parten de una casa matriz y comparten muro medianil, lo que suponía un importante ahorro económico. Habitualmente, estas hileras estaban formadas por familias con lazos de parentesco.

Destaca el cerramiento de madera en la parte baja, en el soportal o zaguán. Este espacio servía como acceso a la vivienda y a la cuadra, además de lugar para guardar aperos y realizar tareas agrícolas como desgranar maíz o alubias. Las maderas no lo cierran por completo, dejando huecos superiores que permiten la entrada de luz y ventilación.

Hasta el siglo XVII las casas eran de una planta, pero con el descubrimiento de América en 1492 se modifica la forma de construir. Nos aportan nuevos alimentos como el maíz, introducido en Cantabria en el siglo XVII, el cual produce excedentes que permiten comerciar, mejorando así la economía y la alimentación de aquella época. Las casas pasan de una planta a dos, apareciendo la solana como un lugar idóneo para secar el maíz, en detrimento del hórreo que hasta entonces existía, quedando hoy en día muy pocos.

  Casona montañesa

Clásica casona montañesa de los siglos XVII y XVIII que destaca por sus grandes dimensiones y sus elementos constructivos, así como por su situación en la parcela, ya que aparece al fondo de la misma, dejando delante un espacio libre cercado con un muro de piedra y una portilla de forja.

Construida en piedra de sillería encontramos los elementos característicos de una casona. En la planta baja tres arcos de medio punto dan paso a un amplio soportal y al cuarto lateral o “estancia del peregrino” (lugar que daba cobijo a sirvientes y peregrinos). En la primera planta, encontramos una lucida solana encajada entre los muros cortavientos, los cuales aparecen divididos en dos tramos separados por dos ménsulas en “S”. La baranda de la solana se compone de cuatro tramos de balaustres muy torneados.

Al Este, aparece adosada una pequeña construcción, la socarreña, que servía para guardar los aperos de labranza que antes se albergaban en el soportal.

Casa con cerramientos laterales de tablas

Edificio de gran valor arquitectónico por contar con un elemento típico de Bárcena Mayor, los cerramientos laterales en la solana. En concreto en esta casa, encontramos los cerramientos de madera a ambos lados de la solana, en los cuales se abren dos pequeños vanos. A estas estancias se accede desde el interior de la primera planta, y posiblemente, surgirían con la necesidad de ganar espacio a la vivienda, la cual empieza a tomar más importancia, en detrimento de la función del balcón como secadero. 

Lavadero

En una pequeña plazoleta del Barrio El Puente encontramos este lavadero, espacio común de la cultura rural y la de la vida cotidiana de antaño donde se reunían las mujeres a lavar la ropa protegidas de la lluvia. Siguiendo la arquitectura montañesa, está construido en piedra y cubierto por un tejado a dos aguas con estructura de madera. Actualmente no se utiliza pero ha sido restaurado como parte del patrimonio cultural, creándose el Centro de Interpretación “Las Lavanderas”, como reconocimiento a las amas de casa y para mostrar la actividad de las mujeres que llevaban a cabo esta tarea. En su interior se ubican figuras a tamaño real que representan a las lavanderas junto con carteles informativos.

Puente

El puente de Bárcena Mayor, situado sobre el río Argoza, es uno de los rincones más fotografiados del pueblo. De origen antiguo (algunos lo sitúan en el siglo XVI) y estructura sencilla -piedra de sillería y con un solo arco de medio punto-, ha sido durante siglos paso de vecinos y viajeros. No obstante, fue reconstruido tras una riada en el siglo XIX.

Desde él se disfrutan magníficas vistas del río, y es el punto de origen y de paso de diferentes rutas del entorno natural del Parque Natural Saja-Besaya como:

  • GR- 71, segunda etapa de la ruta de Gran Recorrido Sendero de la Reserva del Saja que va desde Bárcena de Pie de Concha hasta Bejes. Este tramo recorre de Bárcena Mayor a Saja, pudiéndose dividir en dos; Ruta de Bárcena Mayor a Los Tojos y Ruta de los Tojos a Saja
  • PR-S 114, sendero balizado como Pequeño Recorrido hasta Ozcaba. Recorre el camino que seguían antiguamente los viajeros hacia Castilla. A 1 kilómetro pueden encontrar la ermita del Carmen.

Puedes ver todas las rutas y acceder a sus características en el Visor Cartográfico de la Mancomunidad.

  Casa del Mesón / Piedra fregadera

Edificación de gran volumen debido a las diversas modificaciones que ha sufrido; de taberna derivó a bodega, y finalmente a mesón. En la primera planta cuenta con una galería acristalada. Por encima tiene un casetón cerrado lateralmente con tablas de madera, y en el frente una baranda de balaustres torneados. En la esquina de la fachada principal que da a la calle hay un reloj de sol. En la trasera se abren varios huecos, debajo de una de las ventanas sobresale una piedra tallada con la cabeza de un animal (se dice que de cerdo), por su boca salía el agua del fregadero, de ahí su nombre «piedra fregadera».

Junto a la Plaza de Santiago discurren varias alternativas de ruta y paseo:

  • PR-S 113, Ruta de los Puertos de Fuentes, para los más senderistas dada su longitud.
  • Pozo de la Arbencia, siguiendo la PR-S 113, a medio camino encontraremos unos saltos de agua formados por la confluencia del río Hormigas y el río Fuentes.
  • Sendero de Fuente Clara, siguiendo la PR-S 113 caminamos durante un kilómetro aproximadamente hasta el cartel que nos indica el comienzo del sendero.
  • Área recreativa de Llano Castrillo, siguiendo la PR-S 113 unos dos kilómetros.

Casas con arcos

Ubicadas en una de las hileras con mayor interés del pueblo, estas casas típicas de los siglos XVII y XVIII cuentan con detalles propios de una arquitectura más culta, dominante en este entramado urbano. 

La casa con un arco de sillería da paso a un soportal parcialmente cerrado con un muro de sillería. La solana aparece transformada al sustituirse elementos originales. Los muros medianeros son distintos; el que da a la calle es de mampostería en la parte baja y de sillería en la superior, mientras que el muro que comparte con la edificación vecina tiene todo el frente de sillería. Los dos sobresalen a partir de ménsulas en «S» y se rematan en lo alto con una cornisa moldurada.

La casa de tres arcos, es una típica casona montañesa con soportal abierto por tres arcos de medio punto en sillería, utilizada también para el frente de los muros. Destaca, en la puerta de entrada al zagúan, la decoración de las jambas, el dintel de sillería con águila tallada y la decoración de la madera. La primera planta cuenta con una amplia solana dividida en tres tramos de balaustres torneados, el fondo de la misma aparece revocado y encalado.

  Casa del Pasadizo

Situada en la hilera del barrio de la Iglesia, se encuentra esta casa con solana-puente para dar solución al paso de peatones desde “La Calleja” al interior del núcleo urbano. La construcción del pasadizo se hizo mediante el vaciado de la planta baja, y el sostén de la primera con dos grandes vigas. La casa cuenta en su parte baja con dos arcos de sillería que se apoyan sobre pilastras con molduras y distintos motivos labrados, que dan paso al soportal, con muros de mampostería.

Iglesia de Santa María

Es un edificio del siglo XVII, de estilo barroco montañés, que se aleja de la sencillez  y carácter popular del resto de los templos del municipio, tanto por la mayor complejidad de su planta como por las bóvedas de crucería que forman su cubierta. Su planta rectangular consta de dos naves divididas en dos tramos, ábside cuadrado, al cual se adosa la sacristía, y la torre a los pies. Sus muros son de mampostería y rematados los esquinales en piedra de sillería.

En la fachada oeste, hay un pequeño soportal con arco de medio punto, cosa nada habitual, seguramente relacionada con una mayor densidad edificatoria en el entorno. Debido a ello, también se da otra particularidad, la existencia de dos pasadizos; uno bajo la torre y otro en el pórtico, facilitando la comunicación entre las callejas.

Asimismo, en el soportal encontramos en la pared restos de imaginería de un humilladero o «santuco», antiguamente situado por la zona del parking. En el interior de la iglesia, cabe destacar, las bóvedas de crucería estrelladas que conservan restos de policromía y uno de los cinco retablos, el de la Inmaculada, de estilo barroco montañés del siglo XVIII. En una ventana de la sacristía, encontramos una inscripción que dice: «JESUS, MARIA, JOSEPH. HIZOSE ESTA OBRA SIENDO CURA D. JULIAN FRCO. DE TEZANOS. AÑO DE 1772».