
El ramidreju es una de las criaturas más singulares de la mitología cántabra. La tradición popular afirma que nace solo una vez cada cien años, fruto del cruce o la transformación de comadrejas o garduñas (rámilas), lo que explica su carácter extraordinario.
Manuel Llano lo incluye en algunas escenas de rituales de anjanas que se hacían presentes en esta zona de Viaña durante la primavera y el verano.
Su aspecto es inconfundible: posee un cuerpo largo y delgado, cubierto por una piel de tonos oscuros —verdosos o negros con rayas verdes—. Sus ojos, de un intenso color amarillo, y su hocico, similar al del jabalí, lo diferencian claramente de los animales comunes. Este hocico le permite excavar galerías profundas en la tierra, semejantes a las de los topos, desplazándose con gran rapidez bajo el suelo.
El ramidreju es muy codiciado en las leyendas de Cantabria por dos motivos principales. Por un lado, se cree que su piel posee poderes curativos capaces de sanar cualquier enfermedad o dolencia. Por otro, se le atribuye la facultad de localizar tesoros ocultos, por muy bien escondidos que se encuentren, guiando siempre a quien logre capturarlo hasta grandes riquezas.
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Relato completo de Manuel LLano
Contaba Ricardo Balbás, de Viaña, que desde el mes de abril hasta que empieza el otoñu, vinían al monte unas mozas bastante altas y muy lujosas que hacían mucha caridaes y además consolaban a los que estaban tristes.
(…)
El día anteúltimu del mes de setiembre se oían en el monte unos cantíos muy guapos y muchas luces que andaban despaciu como los ciriales de las procesiones. Eran las anjanas que iban juntas hasta una collá que está pa ir a Cieza.
Las luces eran las cintas con que adornaban la cabeza. En la collá se ajincaban de rodillas y rezaban unas alabanzas a Dios Nuestro Señor. Después bebían agua en una jarra de guesu forrá de plata. Toas bebían en la misma jarra y al agua la echaban hiel de un animal que naz cada cien primaveras de la comadreja o de las rámilas.
Esi animal se llama el Ramidreju, y la persona que dé con él y le saque todas las hieles podrá curar todas las enfermedades y alcontrar los tesoros escondidos. El Ramidreju diz que es muy delgau y muy largu y tien una piel muy negra con unas rayas verdes que están hundías en la piel. Los ojos los tien amarillones y la cara la tien como la de los jabalines.
Esti animal joca en la tierra y haz unos joracos apaecíos a los de los topos y se esconde en ellos hasta más de cincuenta metros de hondura.
Aquella noche las anjanas bailaban hasta que amanecía y después se separaban y se iban a las sus cuevas, de onde no salían hasta que golvía la primavera.
