Esta ruta circular nos conduce por las mieses de Terán en dirección a Selores, localidad a la que accedemos por el antiguo Camino Real, entre casonas solariegas e hileras de casas de estilo barroco. Tras atravesar de norte a sur el pueblo de Selores, tomamos un desvío a la derecha por la pista de ascenso hacia la braña del Pozo, que en algunos tramos se superpone al trazado del viejo camino de la Valsemana. Ascendidos unos 800 metros, debemos tomar una desviación hacia la izquierda, por la pista que conduce a la canal del arroyo Rubial. Junto a este arroyo, justo por encima de su cauce, alcanzamos las estructuras de piedra del Callejón de los Lobos.
 
Para observar esta construcción en su conjunto /y apreciar su tamaño, morfología y función) te recomendamos seguir hasta el mirador ubicado en la ladera opuesta. Desde allí contemplarás en toda su extensión esta notable construcción compuesta de espesos y altos muros, armados a conto seco. Una estructura de dos muros de más de 100 metros lineales cada uno y hasta 2,5 metros de altura rematados, en su confluencia inferior, por un recinto cuadrangular, o «chorco«. 
 

Una trampa para lobos

El “Callejón de los lobos” de Cabuérniga es uno de los escasos ejemplos de “chorco” (o trampa para la caza del lobo) que se conserva en Cantabria. Se encuentra en el paraje de la Braña del Pozo, perteneciente a la localidad de Selores.

La estructura consta de dos muros de grandes dimensiones, armados a piedra seca y con piedras “pasaderas” que en la actualidad conservan alzados de hasta 2,5 m de altura.

Las paredes o “mangas” del chorco tienen unas dimensiones aproximadas de 120m, el muro de la izquierda. Su planta tiene un trazado en forma de V abierta, a modo de embudo, que desemboca en un foso cuadrado de 4 m de lado, donde era capturado el lobo.

El pozo (que es el “chorco” propiamente dicho) se encuentra prácticamente colmatado en la actualidad, seguramente de forma intencional, para evitar accidentes con el ganado y las personas, después de perder su función hace ya muchos años.

El lobo es un mamífero carnívoro de la familia de los cánidos, al igual que el coyote y los chacales entre otros. En total, se conoce la existencia de hasta 32 subespecies de lobos, incluyendo el lobo ibérico (Canis lupus signatus).

Su inteligencia y su físico bien adaptado a las condiciones del terreno lo han convertido en uno de los grandes depredadores. Posee unos dientes fuertes y afilados y poderosos músculos en sus patas, siendo el principal carnívoro en áreas como la Península Ibérica.

 

De regreso, la ruta nos ofrece la posibilidad de completar el recorrido a media ladera, entre invernales dedicados a la actividad ganadera y donde las vistas del valle nos permiten contemplar un excepcional hábitat rural tradicional, dispuesto a lo largo de la vega del río Saja.

  • Distancia total: 6,95 km.
  • Duración total: 150 – 180 minutos.
  • Dificultad: Media.
  • Desnivel: 291 m.
  • Tipo de camino: Mixto (predominio de pistas)
  • Agua potable: Hay fuente en Selores y Terán
  • Época recomendada: Cualquier época.
  • Observaciones: Ruta balizada.