La imaginería es igual que la del Santucu de Selores, fechado en 1786, de piedra policromada, típica de los santucos, con un Cristo crucificado sobre un pedestal, flanqueado por las imágenes de San José sin cabeza y La Dolorosa; y en la parte inferior, San Francisco tendiendo su cordón a las ánimas del purgatorio. Destaca la gran labor de talla de la imagen de la Dolorosa.

