Mazcuerras, Ruente, Cabuérniga y Los Tojos son municipios de arraigadas tradiciones que conservan la esencia de la cultura tradicional cántabra. Su mitología y leyendas siguen aquí muy vivas, así como su folclore, tal y como lo plasma el escritor cabuérnigo Manuel Llano.

Ferias Ganaderas y Concursos

Ligada a la actividad ganadera nos encontramos con las ferias y concursos de ganado tudanco y caballar:

  • El sábado más próximo al 15 de enero  se celebra CABUERNIGA CABUERNIGA en Valle de Cabuerniga, feria de ganado bovino, equino, ovino y caprino.
  • El primer sábado de febrero se celebra Hornero en Saja (Los Tojos), feria de ganado bovino, equino, ovino y caprino.
  • El 21 de marzo en Ruente: Feria de Ganado San José,  Concurso Morfológico Nacional de Ganado Equino de Raza Hispano Bretona, si ese día cae en laborable se celebra el sábado anterior o posterior.
  • El primer sábado de octubre  se realiza la Feria de Colvadriz en Correpoco (Los Tojos), feria de ganado bovino, equino, ovino y caprino.
  • La bajada al final del verano de la cabaña ganadera de los puertos de montaña, supone también un auténtico espectáculo que se celebra en Carmona («La Pasá«) el último sábado de septiembre y en Valle (“La Campaná“) el segundo domingo de octubre. 
  • El  último domingo de octubre  se realiza la Feria y Concurso Exposición Monográfico Regional de Ganado Vacuno de Raza Tudanca  (“La Nogalea”) en Ruente.
  • La principal feria de ganado en el municipio de Mazcuerras  es la Feria de la Inmaculada en Ibio, celebrada anualmente el 6 de diciembre (día de la Constitución). Este evento, organizado por la Junta Vecinal de Ibio, es destacado en la región, llegando a reunir más de 1.600 cabezas de ganado, incluyendo vacuno, caballar, ovino y caprino.

Estas ferías cuentan con desfiles de ganado, premios a los mejores ejemplares, concursos de tiro, exhibiciones de deportes rurales como siega de dalle o corta de troncos, así como mercado y romería.

Las parejas de ganado y competiciones de arrastre parten de la tradición del uso de las parejas de ganado tudanco y caballar en las labores del campo. Los concursos de arrastre con vacas y bueyes es de suponer que empezaron como una lógica consecuencia de la trascendencia de la actividad carretil en la sociedad rural cántabra . El carro llamado “chillón” es normalmente tirado por una pareja de vacas “duendas”, es decir, domadas o de bueyes uncidos con un yugo “cornal”, sujeto a los cuernos y no al cuello.

 
Fiestas Populares
Fiesta del cocido

Uno de los referentes turísticos y gastronómicos de nuestra región es la «Fiesta del cocido» de Ucieda, declarada Fiesta de Interés Turístico Regional. Se celebra el primer domingo de septiembre reuniendo a miles de personas en la Campa de la Casa del Monte, dentro del Parque Natural Saja-Besaya para disfrutar de este típico plato montañés.

Romerías

Otras fiestas de la Mancomunidad se desarrollan bajo la advocación de sus ermitas e iglesias. En casi todas se celebran las tradicionales romerías con verbena, así como no faltan, cantos y danzas de los picayos ante la imagen del santo o de la Virgen. Los picayos destacan por su indumentaria blanca y roja y bailan tocando las castañuelas, están acompañados por mujeres que tocan la pandereta y cantan versos dedicados al patrón. Ejemplo: Romería de San Cipriano de Ibio, se celebra el 16 de septiembre en la braña de Ibio, es una romería muy antigua (desde siglo XVI) y muy popular entre todos los municipios colindantes. Se celebra una comida campestro y romería con pito y tambor y termina a altas horas dela madrugada con bailes.

No se puede entender una fiesta en la mancomunidad del Saja sin la presencia del pito y el tambor. Esta pareja, casi inseparable, es la encargada de abrir paso a los santos en las procesiones y amenizar a los grupos de danzas. 

Cantos de  los Picayos:

Baila de Ibio

También destaca la “Baila de Ibio”, la cual representa una danza guerrera de los antiguos cántabros. Se celebra el último domingo de julio en Ibio y procede de la Danza de las Lanzas de Ruiloba, de orígenes guerreros que parece estar en el s. XVI. Es representada por hombres que portan una serie de varas y realizan pasos complicados al son el bígaro y el tambor.

Las Marzas

Las Marzas son cantos petitorios tradicionales que celebran la llegada de la primavera y el despertar de la naturaleza cada último día de febrero. Grupos de marceros recorren las calles de sus pueblos entonando versos a cambio de un dao en forma de comida o dinero. Más información.

«Ni es descortesía ni es desobediencia,
en casa de nobles cantar sin licencia;
si nos dan licencia, señor, cantaremos;
con mucha prudencia las marzas diremos».

 

La Magosta

Antes de la llegada del maíz y la patata desde América,las castañas era el sustento principal durante el invierno en las zonas de montaña. La Magosta nació como una celebración comunitaria para agradecer la cosecha y dar la bienvenida al otoño, se celebra entre todos los Santos y San Martín (finales octubre y principio noviembre). El castaño era un árbol muy común en nuestra región, siendo una buena fuente de ingresos para los habitantes de las zonas rurales, que vendían tanto sus frutos como su madera, muy apreciada por ebanistas y carpinteros.

Hoy en día, la Mancomunidad mantiene viva esta llama con una autenticidad envidiable. En todos sus municipios Ruente, Cabuérniga, Los Tojos y Mazcuerras, la Magosta sigue siendo el punto de encuentro vecinal por excelencia.

En las plazas de los pueblos se encienden grandes hogueras. Las castañas, con un pequeño corte para que no «salten», se asan en el tambor o sobre las brasas. El secreto de una buena magosta está en dejar que «suden» un poco tras retirarlas del fuego, envolviéndolas en paños o sacos.

Mientras los vecinos pelan las castañas, las canciones montañesas y las danzas tradicionales llenan el aire y se revive la esencia de la Cantabria rural. Las castañas se acompañan de anís, vino dulce y a veces con queso picón. Tras el festín de castañas, la Magosta llegaba a su fin con la tradición de “enterrar a la bruja”, en la que la bruja, representada por la castaña más ruin, se enterraba a palos bajo las cenizas de la hoguera aún humeante. Esta tradición, fruto de la superstición popular, se hacía con el fin de prevenir maleficios y otros males durante el año venidero.

 Fiesta de San Juan

El origen pagano de esta fiesta habla de ritos para rendir un homenaje al sol y proteger la naturaleza y las cosechas. Era la noche más corta del año, ese solsticio de verano que recae en el 21 de junio pero que la tradición católica llevó a la noche de San Juan del 23 al 24 de junio. Se dice adiós a los malos recuerdos que quemamos en el fuego de las hoguera y atraer la buena suerte.

Según la creencia popular cántabra, durante esta noche aparecen los Caballucos del Diablo, siete figuras que vuelan entre el fuego y el humo para asustar a los presentes. Existe la creencia de que en el amanecer de San Juan, el agua de los ríos y fuentes adquiere propiedades curativas o milagrosas. También es la noche en la que las Anjanas (hadas de la mitología cántabra) salen a los bosques y fuentes para otorgar favores a quienes las encuentre.

En algunos pueblos del municipio se mantiene la costumbre de adornar las fuentes con flores y ramas durante la madrugada, un gesto de agradecimiento a la naturaleza por la llegada del verano.

Fiesta de los Casados

Se realiza en Mazcuerras. De reciente invención, se celebra el 15 de septiembre en el bario Pulero y coincide con la patrona de Cantabría (La Bien Aparecida), de gran ambientación con romería y campeonato de bolos.

Ecocestuca del Peregrino

 El ayuntamiento de Mazcuerras organiza desde 2018 esta Feria de Alimentación y Artesanía con la entrega del bastón del peregrino a personas ilustres de la zona. La Feria incluye actuación musicales y degustación de alubias y chocolatada. Se celebra el tercer fin de semana de octubre.